La búsqueda de la luz, el perfeccionamiento interior y la verdad trascendente no tienen distinción de género. En la tradición masónica continental y liberal, hombres y mujeres comparten el mismo templo y trabajan juntos bajo la escuadra y el compás.
1. De lo profano a lo sagrado: La igualdad de las almas
Basado en la investigación publicada en la Revista Ánfora Nº33 («Mujer y Masonería: Apuntes sobre las brechas de género de lo profano a lo sagrado»), la exclusión histórica de la mujer en ciertas corrientes anglosajonas respondió a condicionamientos civiles y jurídicos del siglo XVIII, no a una limitación de la naturaleza humana.
En el plano iniciático y esotérico, el ser humano integra principios complementarios. El Gran Oriente de Chile, fiel a la tradición francesa y a los acuerdos internacionales de CLIPSAS y CIMAS, reconoce y promueve la plena potestad iniciática de la mujer en igualdad de derechos y deberes que el hombre.
2. El trabajo en las Logias Mixtas del Gran Oriente de Chile
En nuestras logias simbólicas presentes en Santiago, Valparaíso, Rancagua, Iquique y otras regiones, los trabajos masónicos se enriquecen con la mirada complementaria de hermanos y hermanas. Se practican con estricto rigor tradicional ritos como el Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA) y el Rito Antiguo y Primitivo de Memphis-Mizraím.
3. ¿Cómo postular a una Logia Mixta?
Tanto mujeres como hombres con vocación por el estudio de los misterios antiguos, el libre pensamiento y el servicio a la humanidad pueden presentar su postulación directamente a través del formulario de admisión institucional.
Fuente: Ensayos de docencia masónica de la Revista Ánfora Nº33, Gran Oriente de Chile.
